Isla Mauricio es un destino elegido sobre todo gracias a sus playas paradisíacas con arenas blancas y aguas transparentes y cálidas, pero su encanto no termina ahí. Dotada de una abundante vegetación, la isla posee además completos fondos marinos y exóticos poblados.
Estos son algunos de los lugares que merece la pena visitar durante la estancia en la isla:
La capital de Isla Mauricio tiene mucho que ofrecer a sus visitantes, desde su mercado central, hasta sus mezquitas, el barrio chino, el hipódromo y los diferentes museos.
Se trata de una preciosa localidad situada a orillas del océano, muy conocida gracias a su amplia oferta de actividades acuáticas, compras y ocio.
La Isla de los Ciervos es una pequeña isla con playas de arenas blancas y aguas cristalinas.
Uno de los lugares más especiales de la isla son las Tierras de Colores de Chamarel, una pequeña colina en la que el terreno ondulado se viste de asombrosos colores. Justo al lado se puede ver también la Cascada de Chamarel.
Considerado uno de los mejores jardines botánicos del mundo, el "Jardín de los Pomelos" está compuesto por más de 600 especies de plantas exóticas.
La Playa de Mont Choisy es uno de los mejores lugares para disfrutar de los atardeceres en Isla Mauricio.
La mejor forma de conocer la historia de la isla para llegar a apreciarla, es visitando el Museo de Historia Nacional, ubicado en una casa colonial de Mahébourg.
Ubicado en el cráter de un volcán, el Grand Bassin es uno de los dos lagos naturales de la isla.
En el centro de la isla se sitúa el “Agujero de los Ciervos”, el cráter de un volcán que posee 85 metros de profundidad y 200 metros de diámetro.